Ponce explicó su renuncia en Mandiyú: “Me quedé vacío y seguir era estirar la agonía”
El ahora ex DT de Mandiyú detalló los motivos que lo llevaron a dar un paso al costado, entre el desgaste personal, la falta de objetivos claros y el golpe que significó la eliminación en el Regional Amateur.
FÚTBOL
4/23/20262 min read


El ciclo de Fabián “Bocha” Ponce al frente de Deportivo Mandiyú llegó a su fin por decisión propia. El entrenador explicó en profundidad los motivos que lo llevaron a renunciar, en un mensaje atravesado por el desgaste y la falta de objetivos deportivos que, según reconoció, terminó por vaciarlo.
Invitado al programa Fuera de Juego, Ponce fue directo al punto: “Ya venía hablando del tema con José María Beigbeder. Es como dijo Marcelo Bielsa, me quedé vacío, sentía que me estaba traicionando a mí mismo en algunas cosas del trabajo diario, no veía algo a futuro que me entusiasme”. En esa línea, remarcó que la decisión fue consensuada y en buenos términos con la dirigencia: “El presidente me entendió, creo que siente el mismo desgaste”, señaló.
El DT reconoció que el golpe deportivo en el Torneo Regional Federal Amateur fue determinante. La eliminación en semifinales de la región Litoral Norte ante Guaraní Antonio Franco dejó una huella profunda: “Me costó mucho, porque le habíamos puesto todas las pilas. Salimos campeones de todo lo que jugamos, pero en el torneo más importante morimos en la orilla”, expresó parafraseando a Jorge Valdano.
Más allá de ese sinsabor, Ponce valoró el crecimiento individual de varios futbolistas del plantel, que lograron dar el salto de categoría. Mencionó, entre otros, a Elías González y Lautaro Mendoza, hoy en Boca Unidos, además de otros jugadores que emigraron a distintos destinos, como son los casos de Facundo Lallana, Javier Sosa y Ticiano Martínez. “Dentro de la amargura, está eso. Muchos me escribieron agradeciendo el trabajo”, subrayó.
El ahora ex entrenador también hizo foco en las dificultades estructurales y organizativas que rodean al club y al fútbol local. “Se desarmó el plantel, se fueron cambiando objetivos. No hay un calendario cierto, no sabés para dónde apuntar”, expresó.
A esto le sumó la problemática de infraestructura en el fútbol correntino: “Entrenás en una cancha y después jugás en otra donde no se pueden dar dos pases seguidos. Todo lo que se practicó en la semana no sirve”, manifestó.
En ese contexto, consideró que continuar hubiese sido contraproducente: “Seguir era estirar la agonía. El trabajo fue el mismo, pero los resultados fueron distintos”. Y dejó en claro que, pese al desgaste, se va con la tranquilidad de haber dado todo: “Me voy vacío, pero sabiendo que entregué todo lo que tenía al club”.
La salida de Ponce marca un punto final a un ciclo exitoso en lo doméstico, donde en 2025 condujo a Mandiyú a una histórica “triple corona”, conquistando el Torneo Provincial de Clubes, el Torneo Oficial y la Supercopa de Campeones de la Liga Correntina. Sin embargo, el gran objetivo del ascenso quedó inconcluso.
De cara al futuro, el entrenador adelantó que se tomará un descanso antes de definir su próximo paso: “Es la primera vez que me voy por decisión propia. Ahora quiero parar un poco y después apuntar a categorías más altas, ya sea acá o en Paraguay”.
Antes de cerrar, Ponce destacó que deja una base de trabajo armada, con la continuidad de parte del cuerpo técnico y mejoras en la estructura del club. Un gesto que refleja que, más allá del final anticipado, su salida busca no interrumpir el proceso en construcción.
Nota: Rubén Poletti.
Fuente: Fuera de Juego.
Fotos: Sports Corrientes y Prensa Mandiyú.


