Ponce ya piensa en la revancha: “No hay un mañana, hay que dejarlo todo”

El DT de Mandiyú analizó el traspié frente a Guaraní, remarcó errores propios, valoró el 0-1 como un resultado “manejable” y aseguró que buscarán encontrar el funcionamiento que les permita pasar a la final.

REGIONAL | FUTBOL

1/19/20262 min read

Con la tranquilidad y la franqueza de quien conoce estos escenarios y sin dramatizar más de la cuenta, Fabián “Bocha” Ponce analizó la derrota de Mandiyú por 1 a 0 frente a Guaraní Antonio Franco, en el partido de ida de las semifinales de la Región Litoral Norte del Torneo Regional Federal Amateur. El entrenador dejó en claro que, si bien el traspié dolió, la serie está abierta y la clasificación sigue al alcance de la mano.

“Era previsible que en algún momento podía pasar esto, perder el invicto, y nos tocó hoy”, señaló Ponce en la rueda de prensa posterior al encuentro. Lejos de buscar excusas, el DT apuntó a las falencias propias como principal explicación del resultado: “No hilvanamos jugadas, nuestros delanteros no tuvieron espacio, nos llenamos de amarillas sin sentido. Son cosas que tenemos que corregir para ir a Posadas y sacar un resultado que nos permita clasificar”.

El técnico valoró que, dentro de un desarrollo adverso, el daño haya sido mínimo. “El mejor resultado dentro de la derrota fue el 0-1. Hubo momentos en los que el equipo se mandaba al ataque sin sentido y ahí es donde hay que demostrar tranquilidad. Un gol es una cosa, dos ya es distinto. Este tipo de partidos hay que saber jugarlos”, remarcó, dejando en claro que la experiencia también juega su partido en instancias decisivas.

Desde lo táctico, Ponce explicó que Guaraní modificó su sistema respecto a lo trabajado en la previa y que Mandiyú no logró adaptarse del todo. “Nos hicieron el gol en una jugada donde quedamos descompensados, en algo que habíamos hablado. Son problemas de funcionamiento que pueden pasar. Tampoco es que fueron muy superiores”, aclaró, bajándole el tono a cualquier lectura alarmista.

Sin embargo, el mensaje más fuerte llegó cuando puso el foco en lo mental. “El principal rival nuestro somos nosotros mismos”, insistió varias veces. Y fue aún más directo al pensar en la revancha: “Esto ya no pasa tanto por lo físico, es más mental que otra cosa. Los 11 que jueguen en Posadas van a ser los que yo vea preparados para afrontar 90 minutos a muerte. No hay tiempo para especular”.

Consultado por el nerviosismo que por momentos se apoderó del equipo, el DT fue contundente: “Si entramos agarrotados nos va a costar. No hay un mañana. Los próximos 90 minutos hay que dejarlo todo si queremos seguir en el torneo”.

También se refirió a las condiciones que encontrará Mandiyú en Misiones. “La cancha es chica y, por lo que nos dijeron, está fea. Va a ser mala para los dos. No va a haber espacios y nosotros vamos a tratar de apretar todo lo posible. Está en nosotros encontrar el funcionamiento y los 11 claves para traer el resultado”, anticipó.

Sobre el cierre, Ponce habló de las situaciones físicas del plantel, aunque llevó tranquilidad. Franco Domínguez sufrió un golpe en la cadera, Fabio terminó acalambrado y hay jugadores como “Toto” González y Barreto que arrastran molestias desde hace tiempo. “Lo bueno es que todos quieren estar. Después será decisión mía quiénes viajan para ir a buscar la clasificación”, afirmó.

Mandiyú cayó, pero no se cayó anímicamente. Con autocrítica, serenidad y la convicción intacta, el equipo de Ponce ya piensa en Posadas, donde tendrá 90 minutos decisivos para demostrar si está listo para dar el paso a la final.

Nota: Rubén Poletti.

Foto: Prensa Mandiyú.